El Reino de Dios se caracteriza fundamentalmente por la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo

porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17

El Reino de Dios no es meramente una cuestión de comida y bebida, sino que se caracteriza fundamentalmente por la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo. Estos tres elementos definen la naturaleza de este Reino y la experiencia de aquellos que forman parte de él.

El Reino de Dios como Novedad

La novedad del Reino radica en un conocimiento nuevo de Dios, abarcando tanto al Padre como al Hijo, lo que capacita a los creyentes para establecer una relación de perfecta comunión con Dios. Este Reino es proclamado por Jesús y sus milagros son signos de que ya está entre los hombres. Se desarrolla en el mundo como un fermento, capaz de transformarlo y salvarlo.

1. Justicia (Rectitud)

La justicia, en el contexto del Reino de Dios, se refiere a la rectitud o conformidad con la voluntad de Dios.

  • Atributo de Dios: La justicia es uno de los atributos de Dios, descrita como abundante, elevadísima, sin medida, eterna, perdurable, incomparable e incorruptible. Dios ama la justicia y es justo en todos sus caminos y misericordioso en todas sus obras. Su justicia se manifiesta en el perdón de pecados, la redención, Su gobierno, Sus juicios y todos Sus caminos.
El creador del cielo, el que es Dios y Señor, el que hizo la tierra y la formó, el que la afirmó, el que la creó, no para que estuviera vacía sino para que tuviera habitantes, dice: «Yo soy el Señor, y no hay otro. Yo no hablo en secreto ni en lugares oscuros de la tierra. Yo no digo a los descendientes de Jacob: “Búsquenme donde no hay nada.” Yo, el Señor, hablo la verdad, digo lo que es justo. Isaías 45:18-19 (DHH)
  • Cristo, la Justicia: Cristo es el Sol de justicia y el fin de la ley para justicia. Él mismo cumplió toda justicia. Por medio de Cristo, los creyentes son hechos justicia de Dios, y Él es llamado "El Señor Justicia Nuestra".
    • Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,  con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Romanos 3:21-26.
  • En el Creyente: El reino de Dios es justicia. Los creyentes son llamados a practicar la justicia y son considerados justos al andar en ella. La justicia conduce a la vida. El evangelio revela la justicia de Dios.
  •  "...el que hace justicia es justo, como él es justo" (1 Juan 3:7).

2. Paz

La paz en el Reino de Dios es una paz espiritual que Dios mismo ordena y otorga a sus santos.

  • Autor de la Paz: Dios es el autor de la paz. Cristo es el Señor de la paz, el Príncipe de Paz (Isaías 9:6). Él es nuestra paz.
  • Obtención de la Paz: La paz se obtiene por medio de la expiación de Cristo (Isaías 53:5), y sigue a la justificación por la fe (Romanos 5:1).
  • Naturaleza y Efectos: Es uno de los frutos del Espíritu Santo (Romanos 14:17; Gálatas 5:22). La sabiduría divina es el sendero de la paz. Esta paz es grande y abundante, sobrepuja todo entendimiento (Filipenses 4:7). Los creyentes deben buscar la paz (Salmo 34:14; 1 Pedro 3:11). La paz es la relación armónica entre los cristianos.

3. Gozo

El gozo en el Espíritu Santo es una plenitud de gozo que los santos experimentan en la presencia de Dios.

  • Fuente del Gozo: El gozo es fruto del Espíritu (Gálatas 5:22), y el evangelio es "nuevas de gran gozo" (Lucas 2:10). La palabra de Dios brinda gozo.
  • Manifestación del Gozo: Los santos deben manifestar gozo en Dios, en Su protección divina, y a causa de Sus obras y juicios. Se les exhorta a regocijarse en el Señor (Salmo 32:11; Filipenses 3:1). Este gozo es grande, abundante, extremado, animado e inefable (1 Pedro 1:8).
  • Promesa y Premio: El gozo es prometido y preparado para los santos. La venida de Cristo causará un gran gozo a los santos, y será el premio final en el día del juicio. La felicidad de los santos reside en el temor de Dios, la confianza en Él, la obediencia, y la esperanza en el Señor y en la gloria.

El Rol del Espíritu Santo

El Espíritu Santo es fundamental para el conocimiento y la experiencia de estos tres elementos.

  • Revelación y Guía: El Espíritu Santo revela los designios misteriosos de Dios y guía a toda verdad (Juan 16:13).
  • Vida y Santificación: Él da vida espiritual (Romanos 8:11) y es el agente de la nueva creación y de la regeneración (Tito 3:5). Él santifica a los creyentes (Romanos 15:16; 1 Corintios 6:11), separándolos de lo que contamina. La santificación por el Espíritu y la fe en la verdad son el medio por el cual Dios escoge para salvación.
  • Comunión y Gozo: El Espíritu Santo comunica gozo a los santos (Romanos 14:17). Él mora con los santos y dentro de ellos para siempre (Juan 14:17), y es el espíritu de adopción que conduce a la oración (Romanos 8:15; Gálatas 4:6). A través del Espíritu, los creyentes tienen acceso a Dios Padre.

En resumen, el Reino de Dios se manifiesta en una realidad espiritual donde la justicia (rectitud ante Dios y los hombres), la paz (interna y con Dios), y el gozo (dado por el Espíritu Santo) son las características distintivas de la vida del creyente, las cuales son posibles gracias a la revelación completa de Dios como Padre y como Hijo, mediada por el Espíritu Santo.