Prioridad Divina: El Reino de Dios y Su Justicia
1. ¿Cuál es la prioridad fundamental de la humanidad y cómo contrasta con la "prioridad divina"?
La prioridad número uno de la humanidad, según las fuentes, es la seguridad material y la búsqueda de cosas. El pop, la moda, la música, los deportes, la educación y las carreras están impulsados por el materialismo, llevando a la creencia de que el valor y la autoestima de una persona se derivan de lo que posee, en lugar de quién es. Esta preocupación con el materialismo es la fuente de gran parte de la actividad criminal y las actividades antisociales. Abraham Maslow identificó necesidades humanas primarias como alimento, agua, vestimenta, refugio y seguridad, y la sociedad moderna está consumida por estas búsquedas.
En contraste, Jesús Cristo presentó una prioridad divina: "Busca primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas te serán añadidas" (Mateo 6:33). Esta es la "prioridad divina" que desafía directamente la preocupación humana por las necesidades materiales. Dios no está impresionado con el ajetreo o la búsqueda de cosas; quiere que la humanidad priorice Su Reino y Su justicia. El propósito original del hombre era tener dominio sobre la Tierra como vice-regentes del Creador, no trabajar para la supervivencia o perseguir recursos. La prioridad de Dios es restaurar Su Reino en la Tierra, y alinearse con esta prioridad asegura que uno viajará en la dirección correcta en la vida, experimentando una vida efectiva y libre de estrés.
2. ¿Qué significa "buscar primero el Reino de Dios y Su justicia"?
"Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia" es un mandato divino, no una sugerencia, que implica una búsqueda vigorosa y determinada. "Buscar" significa perseguir con diligencia y determinación hasta encontrar el objeto de la búsqueda. Implica estudiar el Reino y su constitución (la Biblia), explorando su poder, leyes, gobierno, cultura, sociedad, mandamientos, y economía. También significa esforzarse por comprender el Reino, ya que nada es verdaderamente nuestro hasta que lo entendemos y podemos aplicarlo y enseñarlo. La búsqueda también implica consideración profunda y un deseo apasionado de conocer el Reino y sus caminos. La diligencia y la disciplina son esenciales; la búsqueda del Reino es deliberada y proactiva, no algo que se encuentra por accidente.
"Primero" significa que el Reino de Dios es la principal prioridad, lo más importante por encima de todo lo demás. Implica colocar el valor más alto en el Reino y estar dispuesto a sacrificar cualquier otra cosa por su causa. No significa "primero entre muchos", sino "primero y único", exigiendo una lealtad exclusiva. Considerar los intereses del Reino antes de tomar decisiones importantes en la vida, como la educación, el matrimonio o la carrera, es parte de este principio. En esencia, significa buscar la propiedad de Dios sobre uno mismo y todo lo que se posee en la vida, permitiendo que Su influencia se extienda sobre todas las dimensiones de la vida.
3. ¿Cuál es la relación entre el materialismo, la religión y el paganismo?
El materialismo es la fuerza impulsora de la cultura humana, llevando a las personas a buscar la adquisición de cosas para satisfacer deseos egoístas, llenar un vacío interior, impresionar a otros y avanzar en su estatus social. Se describe como una fuerza seductora que a menudo supera incluso el amor y la lealtad familiar, siendo la raíz de muchos problemas sociales como el crimen, la enfermedad, la depresión y la envidia.
Las fuentes argumentan que la religión, en su forma institucionalizada, ha sido corrompida por esta misma seducción. Muchas oraciones religiosas se centran en la adquisición de cosas, tratando la oración como una "lista de compras para Dios". Se señala que la mayoría de las religiones se construyen sobre la promesa de satisfacer necesidades materiales (buenas cosechas, favor de los dioses, salud, riqueza).
Jesús afirmó que la preocupación constante por la adquisición de cosas y la satisfacción de las necesidades básicas es la actividad de los paganos. El paganismo no necesariamente se refiere a personas malvadas o ateas, sino a adoradores que persiguen a un dios diferente al verdadero Dios de la Biblia, o aquellos cuyo principal enfoque es la satisfacción de sus propias necesidades, no las de la deidad. Por lo tanto, si la comida, la bebida, la vestimenta, el dinero, los automóviles y otras cosas materiales son las prioridades de uno, se está pensando y actuando como un pagano, independientemente de lo que se profese creer. Esto contrasta con la perspectiva del Reino de los Cielos, donde Dios promete proveer "todas estas cosas" si Su Reino y justicia son la prioridad.
4. ¿Cómo la desobediencia de Adán en el Jardín del Edén impactó la prioridad de la humanidad y la búsqueda de significado?
La desobediencia de Adán y Eva en el Jardín del Edén alteró el destino original de la humanidad. El Creador estableció la prioridad del hombre en el dominio sobre la tierra, un mandato de gobierno y administración, no de trabajo para la supervivencia. En el Jardín, la primera familia se preocupaba por gobernar, no por perseguir recursos; la provisión para su vida diaria era inherente a su obediencia y cooperación con el Creador.
Sin embargo, al perder su dominio a través de la desobediencia, fueron desalojados del Jardín y su comunión con Dios se rompió. Esto los obligó a enfocarse en cosas que antes daban por sentado, como el alimento, el agua, el refugio y la supervivencia misma. Esta preocupación por las cosas temporales se convirtió en la prioridad dominante de la humanidad, una "herencia de necesidad" transmitida de generación en generación, y fue anunciada como parte del castigo por su traición contra el gobierno del Reino de los Cielos.
Como resultado, la humanidad quedó con una búsqueda inherente de significado, propósito, significado y valor, pero sin saber qué estaban buscando o cómo recuperarlo. Muchos buscan respuestas en el dinero, el poder, las posesiones, el placer, la ciencia, la filosofía o las drogas, pero estos caminos no brindan la verdadera satisfacción. La profunda necesidad de gobernar y dominar, que fue incorporada en el diseño original del hombre, se manifestó en una inquietud universal, ya que las circunstancias y el entorno de la mayoría de las personas los controlan, en lugar de lo contrario.
5. ¿Qué es la justicia en el contexto del Reino de Dios y por qué es tan importante?
La justicia, en el contexto del Reino de Dios, es un término legal que significa "posicionamiento correcto, estar en alineación correcta con el estándar de gobierno". No es un concepto religioso, sino que se relaciona con la relación de los ciudadanos con su gobierno y su obediencia a sus leyes para mantener sus privilegios de ciudadanía. En el Reino de Dios, la justicia implica estar en conformidad con las leyes del Reino, que son la Palabra de Dios (la Biblia).
Es importante porque solo las personas justas pueden entrar en el Reino y acceder a sus beneficios. Como ningún ser humano es justo por sí mismo debido al pecado original, la justicia se imputa a través de Cristo al nacer de nuevo. Esta "justificación" es un perdón real del Rey, que naturaliza a los creyentes como ciudadanos del Reino con todos sus derechos y recursos. La justicia protege a los ciudadanos al mantenerlos bajo la cobertura del Reino, asegurando que "todas estas cosas" se les añadan automáticamente.
La justicia es más importante que la realeza porque, mientras que el Reino te hace ciudadano, la justicia te da acceso a todos los derechos, recursos y privilegios de la ciudadanía. La obediencia a las leyes del Reino mantiene la "conexión" con los recursos divinos, mientras que la desobediencia interrumpe esta conexión y puede llevar a una vida de lucha y carencia, incluso para los creyentes. Por lo tanto, la justicia es la clave para una vida abundante en el Reino, ya que alinea a la persona con el gobierno de Dios y activa las obligaciones gubernamentales de protección, apoyo y provisión.
6. ¿Cuáles son los beneficios prácticos de la justicia en la vida de un ciudadano del Reino?
La búsqueda activa de la justicia en la vida diaria trae consigo una multitud de beneficios prácticos, posicionando al creyente para una vida abundante en el Reino:
Generosidad y Abundancia: La justicia moldea el carácter para ser generoso, atrayendo más "semilla" (recursos) para que uno pueda dar aún más. Al sembrar generosamente, se asegura una cosecha abundante y un aumento en la propia justicia, lo que lleva a la riqueza en todos los sentidos, con el propósito de ser generoso en cada ocasión.
Favor del Rey: La justicia atrae el favor de Dios, quien "dirigirá Su favor hacia ti y las cosas por las que has trabajado toda tu vida te las dará en dos minutos". El favor de Dios puede anular o acelerar los resultados de una vida de esfuerzo humano.
Madurez y Discernimiento: La búsqueda de la justicia es el secreto de la madurez espiritual, el entendimiento y el discernimiento. Permite distinguir el bien del mal, llevando a una comprensión más profunda de la vida en el Reino y evitando el estancamiento espiritual.
Protección y Promoción: La justicia brinda un nivel de seguridad y protección que no tienen quienes están fuera del Reino. Dios no quita Sus ojos de los justos, los entroniza con reyes y los exalta, promoviéndolos en cada situación y protegiéndolos incluso en medio de las dificultades. Su favor los rodea como un escudo, asegurando que nada dañino pueda traspasar.
Audiencia y Respuesta a la Oración: Dios no solo observa a los justos, sino que también escucha atentamente su clamor. La oración hecha desde una posición de justicia tiene la promesa de ser escuchada y respondida, ya que se alinea con la voluntad de Dios.
Liberación de Problemas: Aunque los justos puedan enfrentar muchas dificultades en la vida, Dios promete liberarlos de todos sus problemas y proteger la estructura de sus vidas para que no se desmorone, incluso cuando las vidas de otros a su alrededor caen en pedazos.
Prosperidad y Fruto Duradero: A diferencia de los impíos que son como la paja que el viento se lleva, los justos florecerán como palmeras, dando fruto incluso en la vejez y manteniéndose "frescos y verdes". La justicia es la clave de la prosperidad que dura.
En resumen, la justicia no es solo su propia recompensa, sino que también activa la obligación, la protección, el apoyo, la provisión y el compromiso gubernamental de Dios hacia sus ciudadanos.
7. ¿Por qué el autor argumenta que la Iglesia se ha equivocado al predicar a Jesús en lugar del Reino de Dios?
El autor sostiene que la Iglesia ha cometido un error significativo al predicar principalmente sobre Jesús en lugar del Reino de Dios, que fue el mensaje central de Jesús. Argumenta que Jesús nunca dijo: "Búscame a mí primero", sino que dijo: "Busca primero el Reino". Esta distinción es crucial porque, según el autor, la gente no está inherentemente interesada en el "jefe de estado" (Jesús) sin antes comprender los beneficios del "país" (el Reino).
La analogía que utiliza es la de la industria turística: para atraer visitantes a un país, no se promociona al primer ministro, sino el estilo de vida, los beneficios y el entorno que ofrece el país. De manera similar, la Iglesia se ha centrado en el Rey, pero ha descuidado el "país" que Él reina, el Reino de los Cielos. Como resultado, millones de personas de otras religiones o sin afiliación religiosa no están interesadas en el mensaje, porque no se les ha presentado el atractivo del Reino y sus beneficios.
El autor enfatiza que Jesús predicó el Reino de los Cielos como un tesoro y una perla de gran valor, algo por lo que valía la pena darlo todo. Él era la puerta al Reino, pero el enfoque principal debía ser el Reino mismo y la vida que ofrecía. Si la gente comprende los beneficios y la calidad de vida que se encuentran en el Reino, entonces estarán interesados en el Rey, quien es la entrada a ese Reino. La religión, según el autor, ha pospuesto el Reino a una experiencia futura, lo que impide que la gente lo experimente y comprenda ahora.
8. ¿Qué significa ser "nacido de nuevo" y cómo se relaciona con la ciudadanía del Reino?
Ser "nacido de nuevo" es el proceso fundamental para convertirse en un ciudadano del Reino de Dios, según Jesús mismo. El autor aclara que "nacer de nuevo" no se refiere a la muerte y el viaje al Cielo, sino a entrar en el estilo de vida del Reino y obtener la ciudadanía espiritual aquí en la Tierra. Jesús lo explicó a Nicodemo, un líder religioso, quien, a pesar de su conocimiento de la ley judía, no comprendía el Reino y buscaba algo más allá de sus prácticas religiosas.
La "nueva vida" o "segundo nacimiento" implica:
Reconocer el Pecado: Aceptar que uno es pecador y está en rebelión contra Dios.
Entender la Consecuencia: Comprender que la penalización por el pecado es la muerte eterna.
Creer en Cristo: Tener fe en que Jesús Cristo murió para perdonar los pecados.
Confesar el Pecado: Estar de acuerdo con Dios acerca de los propios pecados.
Arrepentirse: Hacer una ruptura clara con el pecado, un giro de 180 grados en la dirección de la vida.
Confesar a Cristo como Señor: Entregar el control de la vida a Jesús como Salvador y Señor.
El nacimiento de nuevo es un proceso espiritual, invisible y, a menudo, sin sensaciones físicas inmediatas, similar a la concepción. Sin embargo, resulta en un cambio interno profundo donde el pecado ya no es atractivo. Una vez que se experimenta este nuevo nacimiento, la ciudadanía en el Reino de Dios es instantánea y legal, otorgando acceso a todos los derechos, beneficios y privilegios de ese Reino. El autor enfatiza que la religión no puede otorgar esta ciudadanía, solo la fe en Cristo y el nacimiento de nuevo lo hacen, posicionando al creyente bajo la autoridad y provisión directas del Rey.